La vida sin riesgos no es nada, la vida sin emoción no es vida.
No vale la pena vivir sin arriesgarte cuando tienes miedo a decir lo que sientes.
No vale la pena vivir sin arriesgarte cuando tienes miedo a hacer algo que te gustaría hacer.
No vale la pena vivir sin arriesgarte en nada, porque la emoción es lo que hace la vida más interesante, la que hace que tu vida sea divertida, interesante e incluso a veces llegues a llorar.
Arriesgarte por amor, por amistad, por diversión... eso es vivir. Sin miedo a lo que digan, sin miedo a lo que pueda pasar, arriesgarte como si se te fuese la vida en ello, quien sabe si es la última oportunidad que vas a tener de hacerlo.
A veces dejamos de hacer cosas por miedo a lo que digan, por miedo a lo que ocurra, pero ¿por qué? si lo más interesante es probar siempre cosas nuevas, vivir de forma activa apoyándote en lo seguro y saltando a lo inseguro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario