Darte cuenta de que todo en eso que creías es un simple cuento de hadas, una simple fantasía. Ya no creo ni en el romanticismo, ni en el amor ni en chorradas de esas, y mucho menos confío en un chico. Eso es solo una pérdida de tiempo. Ahora creo en que el amor es un capricho temporal de alguien por otro alguien, una simple atracción de polos opuestos hasta que los dos se convierten en un mismo polo y dejan de atraerse. En definitiva, una mierda.
Todos tenemos motivos para creer que el amor es de una manera o de otra y respeto aquellas opiniones contrarias a la mia, pero yo tengo mis motivos para pensar así y para no cambiar de idea en mucho tiempo.
La puerta se cierra, Cúpido lárgate. Ahora mismo estoy mejor sin tí, un beso y adiós.

No hay comentarios:
Publicar un comentario