Prómete que me amas, pero promételo de verdad. ¿Por qué tienes miedo de ser sincero conmigo?
No te voy a morder, no voy a odiarte, no voy a decirte piérdete. Acepto la verdad tal y como es, al principio nadie reacciona bien a las malas respuestas y todos nos motivamos con las buenas. Pero por favor, sé sincero esta vez, esta vez dilo de corazón. Si vas a prometerlo, promételo con la mano puesta en el corazón y sabiendo en todos los aspectos que no vas a herir a nadie una vez más, si aún así tus dudas siguen, di que dudas, no importa, el daño es menor si eres así de sincero. Ya no me importa la respuesta, pero no quiero más rodeos, ya hemos rodeado bastante y hemos visto como es el terreno. ¿Tenemos confianza? Seguramente, pero ninguno aparenta que quiera saber nada del otro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario